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domingo, marzo 04, 2012

(Re Menor)

Hacía meses que buscaba laburo y nada. No sabía bien que quería aparte de guita. Todavía no entraba
en esa de ver si me sirve porque tengo tales dias libres o porque te dan licencia por esto o por lo otro. Sólo quería un poco de plata para zafar de pedir. Nunca me gustó pedir y menos ahora con cuarenta años. A los cuarenta no podés pedirle nada a nadie porque se supone que ya hiciste todos los arreglos para no tener que pedirle nada a nadie. O sea, ya tuviste la suficiente cantidad de tiempo para hacer carrera en algún empleo, o desarrollar una idea exitosa...En definitiva tuviste cuarenta años para dejar de ser un loser si lo eras, o mantener tu reputación en el otro caso. El asunto es que nunca me gustó pedir. Ni a mis padres ni a nadie. Por eso apenas cumplidos los dieciocho empecé a buscar laburo. Recién empezaban los 90´s y yo era de los pocos giles que escuchaba bandas como Buenos Muchachos o Chicos Eléctricos. Los toques eran la decadencia absoluta. Poca gente, todos hombres y con terrible pedo, algo parecido a la media hora de una obra en construcción. Alguna jipiya aparecía pero solo alguna...Cuando tocaban los Buenos había otra mina en la batería. Yo era uno de los hombres con terrible pedo esperando que tocara alguna de estas bandas. Por lo general ibamos a Perdidos pero había algún otro lugar emblemático en la proto-escena rock como Laskina donde asistía a recitales de La Vela Puerca cuando sólo tenían algún tema de su primer disco y el resto eran convers de La Polla Records y Extremoduro. En ese momento para un pendejo como yo era lo más parecido a una experiencia adulta que podía tener. Tambíen tocaba la Abuela Coca y me re copaba porque me fumaba una buena vela, como todo adolescente que no conoce determinados límites, y piraba en colores con La Abuela. Parecía sonar genial. Seguramente no sonaban tan genial porque estaban re-detonados pero no importaba. En lugares como Laskina me inicié en el arte del pogo. En realidad, nunca me gustó demasiado hacer pogo. Como que siempre me gustó mas la idea de quedarme a un lado y escuchar la banda sin tener que estar saltando y chocándome con la gente al mismo tiempo. Yo me metía adelante en la zona de pogo pero por motivos ajenos al hecho de saltar compulsivamente. Por un lado, me gustaba estar cerca de la banda y escuchar todo, cada arreglo, cada sonido de saxo, mi instrumento actual, y por otro lado me encantaba ponerme detrás de una jipiya o lo que fuere, aunque por lo general eran jipiyas, y tocarle el culo a más no poder mientras saltábamos al mismo tiempo. Hasta hoy recuerdo esa parsimonia con la que se dejaban manosear y yo por supuesto re-contento y excitado. A veces aparecía alguna que se daba vuelta enseguida. En esos casos me iba para otro sector y listo. Pero por lo general tocaba toda la noche. A veces no participaba del pogo, simplemente me quedaba parado ligeramente inclinado hacia atrás mientras sentía como ese culo chocaba contra mi pelvis una y otra vez. Era hermoso! Lo peor es que en esos momentos pensaba "debo aprovechar, quizás nunca vaya a tocar un culo como éste" y es probable que esa haya sido mi primer premonición...

domingo, septiembre 18, 2011

Reflexiona el último cliente


La moza mira al último cliente con ganas de irse. Él, recién empieza...Acaba de pedir un farol de whisky nacional. Saca una mini lapicera verde de su billetera y comienza a descargar en un folleto con una carilla en blanco. Allí escribe sobre la ambigüedad del ómnibus de los sábados a las 6 de la mañana. "Mierda que hay desgaste por ahí" le sale en voz alta. La moza mira de reojo. No basta con ver a la gente yendo a trabajar a quien sabe que mísero lugar, sino que además hay que ver sus expresiones reprobatorias hacia los pendejos borrachos que vuelven de la noche indoors. El último cliente recuerda a una vieja de fábrica con el pelo destruido y la boca mal pintada con labial falso rubí. A nadie parecía llamarle la atención. Al último cliente le parecía una fiel representante del circo Kronner. No importa. Tal descuido estético se justifica con un laburo de mierda. Seguramente limpiaba waters en alguna escuela...Yo que sé.
Natalia, la moza, solo tiene segundos en su cabeza. Tic tacs hasta que llegue la hora. El último cliente la llama y le pide paciencia. También le pide el celular pero ella lo rebota de one. Por supuesto...Si el último cliente se viste como el culo. Usa todo aquello que sus ex novias cuestionaron algún dia. Saco de lana a rayas extrañas, pantalón de pana desgastado...El asunto es que el cree que conquista con sus palabras. Alguna vez funcionó pero en un antro de la zona sur montevideana. Esos lugares donde gana el más borracho. Con mozas no funciona. Por lo menos al último cliente no le está sirviendo. Descartada su última posibilidad de recibir una caricia casual, sacó su viejo discman y antes de seguir escribiendo en esa mesa del fondo del bar Soreloser puso el Se pule la Colmena de Buenos Muchachos para abstraerse de la normalidad.
Natalia, ya resignada, espera en la barra junto con el cajero tomando un gin con pomelo para olvidar un poco algunos gritos recibidos esa fatídica noche de Agosto. La peor noche. Esa en la que sale todo el mundo. "Y encima este tipo que me tiene esperando" le dice al cajero. Al último cliente le chupa un huevo la moza que lo rebotó. Sabe que está enojada, pero mientras escucha 'Sin Más' su tema favorito, deja de escribir y solo escucha mientras mira a la moza tomando su gin-pomel. La puta madre...Ya se enamoró de Natalia. Nadie permanece tanto tiempo viendo una mujer beber gin-pomel. Maldito amor de borracho. Por suerte al otro día solo queda un borrón pelirrojo. Lamentablemente costará un poco más borrar esas extraordinarias piernas y esa boca lista para recibir un buen trago de gengis-gin-pomel.
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sábado, enero 27, 2007

Delirio rockanguilesco


"Mexican curios"

The Mars Volta

is licensed under CC BY-NC 2.0
2:28 de la mañana. Escuchando el nuevo disco de Buenos Muchachos y tomando un buen vino rosado dulce suelto leo un nuevo blog mexicano que he descubierto. Dicho blog contiene discos que ni por asomo podría llegar a escuchar en algún momento de mi vida si no fuera por esta maravilla cibernética que nos une así como nos deja a todos sentados en una silla por largas horas...Por mucho tiempo...Si tenés banda ancha libre por supuesto.
Luego de entrar en este blog, (levantado por unos "chavales" de unos 18 añitos) me lleva por dos caminos. El camino negativo es el siguiente: ok. escuchan buena música y muy alternativa. Es más: luego de ver los discos que tienen en descarga y que además dan cuenta que los han escuchado, uno se siente absolutamente humillado al escuchar a los Raconteurs, Strokes, o The Mars Volta y sentirse un sujeto alternativo. Te dejan por el piso. De todas maneras es un blog mexicano y están mas cerca de las fuentes. La diferencia cultural es increíble. Esos pibes no conocen a los Redondos! Pero bueno sigamos con la infaltable negatividad. Estos pibes implícitamente mencionan elementos de la cotidianidad y bueno, da la sensación que están mas cerca del 1er. mundo que del 3ro. Con una actitud cotidiana mencionan sus madrugones para sus clases de francés viajando en metro escuchando su ipod. Si definimos México en base a estos chicos diríamos que es el paraíso. Y no quiero ponerme muy histérico con el tema pero cuando estos chicos toman actitudes tan altaneras al momento de hablar de música, a uno le da la sensación que se sienten los elegidos para distribuir musica indie. Y la verdad es que no es así. Es obvio que no se dan cuenta que son los afortunados que, por un azar de la vida, nacieron en una posición en la que pueden comprarse los discos originales, (porque están en las disquerias) levantarlos y decirle a todo el mundo que se lo baje para luego comprarlo.
Invirtamos el signo. Lo positivo es la gran variedad de música que tienen, los diferentes gustos que poseen y a la vez ese aire de esperanza de que no todo está perdido y que hay pendejos de 18 años que escuchan cosas absolutamente por fuera de nuestra órbita. Otro elemento es que tenemos el relato en vivo de estos pibes que tienen oportunidad de ver bandas como The Mars volta o The killers tomándose un metro hasta "el Palacio" o hasta "El Estadio". Y encima les resulta tan sencillo que hasta pueden ver a Mars volta y decir que son aburridos. Increíble. El azar nos mató con la palanca.

"De regreso a casa"

El post anterior me lleva a las bandas de rock. y a la siguiente cuestión: ¿Cuál es la influencia de las bandas consagradas mundialmente en las bandas locales? Esta pregunta se me viene a la cabeza cuando viene un grupo argentino y les rompe la cabeza a todos. ¿No será que en parte pueden mamar todo lo que les dan las bandas saladas que tocan en Argentina y que rara vez nos visitan?. De ser cierto es una realidad terrible. Yo creo que hay mucho de cierto en esto y lamentablemente no hemos sido los mas afortunados en cuanto al rock. Las bandas que están apareciendo (digamos generación ´88) están mamando de La Vela, Hereford, y todo lo que apareció hace relativamente poco. Es increíble el ver bandas que te hacen un cover del disco "Ruido" de Hereford. ¿Estamos viejos los del ´83 para atrás o todo se está degenerando?
De todas maneras podemos decir que es mejor esta realidad que por ahí la de los ´90 cuando las bandas no tenían un puto lugar para tocar y todo era cuesta arriba, o incluso antes cuando Los Estómagos eran tan rechazados como Los Ramones en los ´70 o los Rolling en los ´60. De última la diversidad en el rock ha ganado su lugar y nadie es demasiado odiado. Al fin y al cabo me gusta ver a Los Buitres consagrados porque pienso en todo el huevo que pusieron Peluffo y Parodi para estar ahí. Y que las pasaron feas las pasaron! Aunque ahora no esté para nada bueno lo que hacen son los que mas respeto actualmente.

Periodismo Rock

Soy quien soy!
"Soy quien soy!" by Gonzak is
licensed under 
CC BY-NC-ND 2.0
Ahora escucho el "Raro" de El Cuarteto de Nos y me animo a decir que seguramente sea el disco de la década en cuanto a música nacional. Esta gigante confesión de Roberto Musso termina siendo la gran obra del Cuarteto y me lleva a la conclusión de que lo mejor llega cuando el artista se desnuda, aunque sea de manera hilarante como lo hace el Beto. En la versión que yo tengo el disco arranca con "Nada es Gratis". Una melodia tipo Strokes, (en gran parte gracias a Riki Musso que me parece estuvo mamando un poco de NY). La historia del Beto desde su nacimiento hasta la pubertad y creo que en este tema se queda por ahí. Historias de escabio con vino suelto y sus primeras visitas por los quecos. Entiende su nacimiento como un accidente a falta de plata para el aborto y de ahí en adelante todo es un regalo.
"Hoy estoy raro". Confesiones de un momento. Creo que se sentó y se puso a escribir en un momento de melancolía. Aunque la nostalgia del Beto siga siendo graciosa, se nota un tinte tristón y siempre acompañado por las mejores melodias que he escuchado de Riki hasta el momento. Roberto Musso vuelve al pasado y sus flashes de adolescente. Divorcio, dilemas y un cierto desprecio a la novia del padre que calculo es una historia común. Se va hacia el lado idealista de su adolescencia y sus afirmaciones que a los mayores no les caía muy bien.
"Así soy yo" Básicamente, la historia de porqué todo le chupa un huevo. Roberto no se aferra a nada y no le importa. Se abstrae del mundo y no se mete en nada ni con nadie. Un ser gris total.
"Yendo a la casa de Damián". Historia aparentemente fantástica. El Beto está yendo a lo de Damián y se encuentra en el camino con varios personajes en su mayoría femeninos. Una estrella de tv que le rebota y como venganza, él le tira palo a través de un blog (mmmm!!!). Luego encuentra unas punkies que lo invitan a enfiestarse y él no está acostumbrado a eso. Pasa por un cabaret y un gay se o quiere levantar. Una linda aventura nocturna. Dado su espíritu realista puede que le haya pasado algo similar. No dejo de destacar los arreglos de guitarra de Riki que ya no aguantaba para tirar un adelanto de su disco solista. Algunas cosas ya están presentes en este disco. Quizás me equivoque y el disco de Riki puede ser algo completamente distinto. ¿Quién sabe?
"Pobre Papá". Ahora le toca a Santiago que siempre colabora con algún temita. Como siempre, son historias quizás personales pero contadas tipo cuento en tercera persona. Un tema tierno sobre un tipo laburador pero podrido de todo y tiene ganas de mandar todo a la mierda. Aparentemente el "papito" significa presión y el no poder dejar todo para la aventura personal porque ya no está solo y la responsabilidad familiar lo mantiene atado.
"Ya no se qué hacer conmigo". Las diferentes experiencias de Roberto. Nada más. Está conectado con los otros temas. Pareciera tener un sentimiento de no saber para donde ir pero eso ya es demasiado personal. Como que nos quiere decir que todo lo que hacemos forma parte de un proceso y que tarde o temprano seremos todos iguales y sin inquietud alguna.
"Natural". Sobre la cotidianidad y sus efectos. Como casi todo músico, no puede andar por ahí fresquito todo el tiempo. El clásico paraíso artificial romántico.
"Invierno del ´92". Un invierno sufrido, plagado de personajes egoístas y malvados. El aislamiento y el descreimiento de la gente son los temas centrales del tema.
"El Karaoke de mi Noviecita". Otra de Tavella. Chiflado como siempre denota cierta nostalgia. Creo que, en síntesis, es una historia de amor a la manera de Tavella. Libre interpretación.
"Me hace bien, me hace mal". Seguimos con la ensalada de gustos y disgustos del Beto. Creo que se mete en una relación de pareja y todos los dilemas existenciales que aparecen en cada una de ellas. Un tipo indeciso que no sabe si engañar al cuando tiene ganas porque tiene miedo a las consecuencias principalmente morales que pueda acarrear la acción. Parece una de esas noches en las que uno se levanta y se cuestiona todo su entorno y dice: "Yo pensaba que iba a ser feliz así pero..."
"Pueblo Podrido". Roberto está podrido de la sociedad y la realidad. Letra de desprecio a su lugar. Son de esos días en los que uno se quiere ir a la mierda y el día a día lo comprueba.
"Autos nuevos". Un impulso de Riki Musso. En lo personal creo que las letras no son su fuerte, pero su colaboración melódica le perdona cualquier cosa. Es mas simbólico que Roberto en cuanto al mensaje y éste creo es bastante generalizado. Una letra impersonal que te manda a cualquier parte.
En resumen, tremendo disco. Me encantan las letras y las melodías son gratamente dulces acompañadas por una solida base bateria-bajo que no falla nunca. Se notan que tienen años de composición, intimidad, ensayos y en algún momento tiene que reventar todo en un disco como éste. Tremendo!!